Dentro del cuadrado hay un círculo. Pero hay algo más. Parece que el círculo tiene vida propia, que no se encuentra cómodo dentro del cuadrado. Mueve la cabeza ligeramente a los lados y el efecto aún será más obvio. Cuando ya te duela el cuello, o la vista, relájate con la siguiente ilusión óptica.

Aquí tenéis la famosa cascada de Escher. Un mundo imposible donde los haya. Empieza a mirar el dibujo a partir del ángulo superior izquierdo, verás caer el agua de la cascada, la cual pone en movimiento la rueda del molino. Después, el agua corre por un canal y, si sigues su curso, comprobarás que se aleja de ti. De repente, el punto más lejano y más bajo parece coincidir con el más alto y más próximo. El agua cae de nuevo: ¡estás ante una corriente imposible!